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日志


Los conejos de cemento

Era un día muy caluroso cuando llegamos al pueblo de mis abuelos, ellos se habían mudado a una gran ciudad donde mis padres se conocieron, a mi nunca me había tocado ir, por lo menos no que yo recordara, así que esas vacaciones mi padres decidieron llevarme a conocer mis raíces.

 

Llegamos al pueblo alrededor de las 12:00 del día, el sol era implacable, y ya todos estábamos hartos de andar en el carro, a mi padre nunca le había gustado manejar en carretera, así que para el era satisfactorio poder bajar y estirar las piernas.

 

La entrada a este pueblo no era como las que yo conocía, una carretera con un montón de casas a los lados, aquí no podíamos meter el carro, así que lo estacionamos y cada quien cargo con su maleta y nos adentramos a un, mmmmm, parecía un establo, había paja tirada en el suelo y había dos puertas, por la que entramos que era amplia, alta y de dos piezas y una en el lateral izquierdo, como a 10 metros de la primera, el lugar era bastante grande y por las ranuras de la madera entraba la luz del sol, además del lado derecho cerca de la pared se habían caído algunas maderas y entraba la luz con más fuerza, de ese lado habían 3 conejos, era enormes, me costo reconocer que eran por el tamaño que tenían casi igual que el tamaño de una oveja, pero aparentaban ser más grandes, debido a que obviamente eran como conejos con los cuerpos redondos y con largas orejas caídas hacia los costados, yo los observe admirada y no únicamente por su tamaño, sino por lo que estaba comiendo, comían cemento, si cemento en polvo, al principio yo no sabía que era pero mi abuela se acerco y me dijo mira esos son los conejos de cemento que comeremos pasado mañana, crecen de ese tamaño por que se alimentan de cemento en polvo, quede impactada, eran de diferentes colores uno era blanco, otro gris y el de en medio era manchado blanco, café y negro. Quería acercarme a acariciarlos, pero no pude, el señor que cuidaba la entrada y a los conejos de cemento estaba matando a un cordero, lo tenía con las patas para arriba y le estaba sacando las viseras, mientras otro cordero lo observaba atento, era espeluznante, así que camine rápidamente hacia la puerta de la derecha y salí nuevamente a la luz del sol que me dio de lleno en la cara, dejándome ciega por unos segundos.

 

El pueblo era un lugar agradable con caminos de piedra  casa antiguas, la de mi familia era una de las más grandes del pueblo, y a mi me toco una habitación que daba hacia la calle principal, desde ahí podía ver el parque, donde como en todos los pueblos la gente se reunía en las noches para tomar el fresco y convivir entre ellos, mientras otros daban vueltas interminables, saludando a todos una y otra vez como una película interminable o un disco rallado, al fondo se veía una pequeña montaña con un árbol solitario, detrás del cual se ponía el sol cada tarde alrededor de las 7:00.

 

Yo no podía dejar de pensar en los conejos, me tenían obsesionada, quería saber más de ellos, ¿Cómo era posible que les dieran de comer cemento?, ¿Cómo era posible que eso hiciera que fueran tan grandes?, a la hora de la cena, yo intente hablar de eso, pero mi familia no contestaba a mis preguntas, eran como si escucharan todo lo que yo decía, excepto cuando hablaba de los conejos.

 

Esa noche me escape de mi casa, en la noche y me fui hacia la puerta de entrada a ver si podía acercarme a ellos, pero no llegue muy lejos, aunque era un pueblo muy tranquilo, por las noches había personas cuidando las calles y no me dejaron acercarme a la puerta, me regresaron a mi casa y le dijeron a mi abuela que tuvieran cuidado con esas conductas, era algo frustrante.

 

Al día siguiente pasamos casi todo la mañana en la casa de unos tíos, resulta que unos de mis primos de 18 y 17 años respectivamente se habían enamorado y mis tíos no sabían que hacer con ellos, en “secreto” se llamaban Emerat y Galilia, era muy extraño, mis tíos lo sabían, pero decían que estaban locos, aunque muy en el fondo ellos sabían que pronto los dejarían casar antes deque Galilia quedara embarazada, mi familia de ahí era muy extraña, yo nunca los había visto, pero son de esos lugares donde sientes que no encajas y al mismo tiempo sientes que tienes que buscar tu lugar. Cuando pude me Salí de la casa y me fui a buscar aquella pequeña montaña con el árbol solitario, tarde casi dos horas en llegar, parecía un lugar cercano, pero no lo era….me senté a descansar un rato, me quite los zapatos y los hundí en el pasto, sin darme cuenta me quede hasta el atardecer, como las 7:00 de la noche, al llegar a casa mis padres estaban preocupados y me regañaron, aun con todo al otro día me fui nuevamente, claro que esta vez lleve comida, y mientras exploraba el lugar vi  que alado del árbol había una marca, al revisarla vi que estaba clavada, así que rasque y encontré una cajita metálica, llena de cartas, y las leí todas y cada una, eran cartas de amor, de esos amores que solo existen en nuestros sueños, de esos amores que todas las niñas deseamos tener, y venían las dos, las de el y las de ella, otra vez me quede hasta muy tarde ya que después de la puesta del sol ya no podía leer, metí la caja en mi mochila y me fui a casa, estaba flotando en un ambiente de enamoramiento increíble, y al llegar a casa, a mis padres no les importo la hora.

 

A la mañana siguiente tenía que investigar más sobre los conejos de cemento, pues dentro de pocos días los matarían, para la gran celebración del pueblo, fui a la entrada del pueblo y pregunte al señor que cuidaba de ellos, el me sonrió, pero su sonrisa me causaba miedo y desconfianza, su respuesta fue que eran pequeños conejos, pero que era una raza especial que un día habían aparecido y por casualidad se dieron cuenta que el cemento tenía ese efecto sobre ellos, que los alimentaban con este y que extrañamente no morían, más sin embargo su popo eran piedritas grises y había que sacarles miles de estas al momento de limpiarlos para cocinarlo, pero que el cemento hacía que su carne fuera suave como ninguna y que todos nacían a finales de agosto y había que matarlos a principios de septiembre, pues si se mataban antes o después su carne se volvía amarga. Todo esto era muy extraño, que podía esperar de conejos gigantes que comían cemento???..

 

Al regresar a casa seguí leyendo las cartas, el misterio de los conejos había terminado, o eso era lo que yo creía….

 

Pasaron los días y yo no podía dejar de leer las cartas y las respuestas, todas eran tan tiernas y bellas, hasta que llegue a la última, El le escribía una carta de despedida, pues el se iría a la guerra y ella le contesto con unas palabras muy extrañas, “sin el amor en mi ser, mi corazón dejará escapar a los conejos y de cemento nos volveremos, porque sin amor nunca más podremos estar”

 

Y ahí terminaban las cartas, baje y le conté a mi abuela que había encontrado esas cartas, le conté toda la historia y ella me vio con decepción, nunca debiste de haber tomado esas cartas me dijo, y las lagrimas escurrieron por sus mejillas, yo me quede callada, no sabía que decir, así que espere a que continuará y así lo hizo.

Hace muchos años, nuestra familia quedo eclipsada, por eso nos fuimos nuestra hija mayos se enamoro de uno de los muchachos de estas familias, pero la guerra empezó y todos los hijos de las familias mayores de 16 años tenían que ir a la guerra, pero tu tía no quería dejar ir a este muchacho, ella decía que era el amor de su vida, así que un día fue a ese árbol y dicen que una bruja se le apareció y le pregunto que porque estaba tan triste y esta le contó su pena, entonces la bruja le dijo que le escribiera esas palabras a su amado y este nunca se iría de su lado, pero al leerlas, los dos se convirtieron en conejos y el pueblo creyó que eran animales silvestres y empezaron a matar y comerse a sus hijos, por eso nos fuimos de este pueblo, tu tía aun vive, al igual que su amado, la bruja tenía razón el nunca se fue de su lado, pero su castigo, por haber usado esa magia, es que sus hijos tendrán un fin trágico.


Adriana

P.S. Este es un extraño sueño que tuve, le hice muchos cambios para que pudiera ser una historia, pero me sorprendio soñar con unos conejos que comían cemento....O.o'